El Gobierno nacional confirmó el traslado de Édgar de Jesús Orrego, alias “Firu”, señalado cabecilla del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las Farc, junto con otros 30 privados de la libertad, a establecimientos penitenciarios de máxima seguridad.
La decisión fue anunciada directamente por el presidente Abelardo De La Espriella, quien aseguró que el objetivo es cortar las actividades criminales que, según el Gobierno, continúan siendo coordinadas desde algunos centros penitenciarios.
“Se acabaron los privilegios”, fue el mensaje con el que el Ejecutivo acompañó la medida, advirtiendo que las cárceles no pueden convertirse en centros de operaciones para extorsiones, amenazas o la coordinación de hechos delictivos.
El mandatario sostuvo que el traslado de “Firu” y de los otros 30 reclusos busca impedir que continúen utilizando las comunicaciones y estructuras carcelarias para impartir órdenes hacia el exterior.
La medida hace parte de la política de seguridad del Gobierno, que ha planteado un endurecimiento de las condiciones de reclusión para personas consideradas de alta peligrosidad.
Ahora el reto será que el traslado no se quede solamente en el cambio de dirección de una cárcel a otra. La verdadera prueba estará en garantizar que desde las celdas no sigan saliendo las órdenes que terminan en las calles.




