El presidente electo confirmó que su administración no tendrá como único centro de operaciones la Casa de Nariño y anunció que gobernará desde diferentes regiones del país con el propósito de fortalecer el desarrollo regional y avanzar en un modelo de descentralización del Gobierno Nacional.

Durante sus declaraciones, el mandatario electo reiteró que, aunque mantendrá presencia en Bogotá, buena parte de su gestión se desarrollará desde sedes alternas ubicadas en distintas ciudades del territorio nacional.

«Ustedes saben que yo he dicho que no voy a gobernar desde la Casa de Nariño, pues voy a ir a Bogotá, pero voy a estar en todas las regiones del país. Vamos a tener una sede alterna en Barranquilla, otra sede alterna en Cali y una sede en Medellín», afirmó.

De acuerdo con la información entregada, el primer espacio que será acondicionado para este propósito será el Batallón Paraíso del Ejército Nacional, ubicado en el norte de Barranquilla. La segunda sede funcionará en el Palacio Rafael Uribe Uribe, en Medellín, mientras que el lugar desde donde operará el Gobierno en Cali aún está por definirse.

La iniciativa busca acercar el Gobierno Nacional a las regiones, facilitar la interlocución con las autoridades locales y acelerar la ejecución de proyectos estratégicos en diferentes zonas del país. Según el presidente electo, este modelo permitirá una mayor presencia institucional y una atención más directa a las necesidades de los territorios, rompiendo con el tradicional esquema de concentración del poder en la capital de la República.

Con esta decisión, el próximo Gobierno pretende enviar un mensaje de descentralización administrativa y política, en un intento por fortalecer la relación entre la Nación y las regiones y promover un desarrollo más equilibrado en todo el territorio colombiano.

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