En 2019, cuando hablar de un gran terremoto en Cali parecía para muchos un escenario lejano, el ingeniero Roberto Torres, experto en sismicidad (Q.E.P.D.), lanzó una advertencia que hoy cobra especial relevancia tras el terremoto registrado el pasado 10 de agosto.

Después de años de estudios sobre la actividad sísmica, Torres se atrevió a señalar que Cali no estaba preparada para enfrentar un terremoto superior a magnitud 7, especialmente por las condiciones geológicas de la ciudad y la vulnerabilidad de parte de su infraestructura.

En una entrevista concedida a Aldemar Domínguez, director de ADnoticias, el ingeniero explicó que las comunas 17, 19 y 2, sectores donde se concentra buena parte de la red hospitalaria de la ciudad, estaban ubicadas en zonas atravesadas por fallas geológicas.

Pero la advertencia iba más allá del suelo. Torres también llamó la atención sobre la vulnerabilidad de numerosas edificaciones que, según explicó en aquella entrevista, no fueron construidas bajo criterios o normas de protección antisísmica adecuados para enfrentar un evento de gran magnitud.

Hoy, después del terremoto del 10 de agosto, aquellas palabras adquieren un significado diferente. Lo que entonces fue una advertencia técnica vuelve a la conversación pública en medio de una emergencia que ha dejado muertos, heridos, desaparecidos y graves daños en diferentes regiones del país.

 

Roberto Torres falleció en 2020 a causa del COVID-19, sin llegar a presenciar el escenario que durante años estudió y sobre el cual insistió en advertir.

Por eso, ADnoticias comparte nuevamente la entrevista realizada en 2019, no solo como un homenaje a la memoria del ingeniero, sino como un documento que invita a revisar qué tanto ha avanzado Cali en materia de prevención, infraestructura y preparación frente a los terremotos.

Porque algunas advertencias no pierden vigencia con el paso del tiempo. A veces, simplemente esperan a que la tierra se mueva para que todos volvamos a escucharlas.

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