El Hospital Universitario del Valle Evaristo García E.S.E. (HUV), uno de los principales centros asistenciales del suroccidente colombiano, se encuentra entre las instituciones más afectadas por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto en Cali.
El impacto de la emergencia puso nuevamente en el centro de la atención la importancia de recuperar y fortalecer la infraestructura hospitalaria de la ciudad, especialmente la de una institución que durante décadas ha sido fundamental para la atención de miles de pacientes.
La historia del HUV se remonta a 1936, cuando comenzó su construcción. La obra física fue terminada en 1940, pero tuvieron que pasar varios años antes de que sus puertas se abrieran oficialmente a la comunidad: esto ocurrió en 1956.
esde entonces, el Hospital Universitario del Valle Evaristo García se consolidó como una institución de referencia para la atención en salud, la formación de profesionales y la prestación de servicios especializados.
Hoy, 70 años después de su apertura, el HUV enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia reciente: recuperar su capacidad operativa tras los daños ocasionados por el terremoto.
La emergencia dejó fuera de servicio parte de su infraestructura y obligó a adoptar medidas para garantizar la continuidad de la atención médica. La prioridad es recuperar progresivamente los espacios afectados y habilitar nuevamente las camas que permanecen fuera de operación.
En medio de esta situación, el Gobierno Nacional anunció recursos para apoyar la recuperación del hospital, entre ellos $4.386 millones destinados a la dotación de la Unidad Funcional Oncológica, además de recursos para el arrendamiento de infraestructura que permita mantener la operación mientras avanzan las acciones de recuperación.
La historia del HUV demuestra que no se trata simplemente de recuperar un edificio. Se trata de proteger una institución que durante siete décadas ha sido parte fundamental de la historia sanitaria del Valle del Cauca.
Ahora, después del terremoto, el reto es convertir la emergencia en una oportunidad para modernizar su infraestructura, recuperar su capacidad de atención y garantizar que el hospital pueda continuar cumpliendo su misión con los pacientes del Valle y del suroccidente colombiano.






