Con el objetivo de garantizar la seguridad y transparencia durante la primera vuelta presidencial de este domingo 31 de mayo, el Gobierno Nacional puso en marcha el denominado “Plan Democracia”, un amplio operativo liderado por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional en todo el territorio colombiano.
Más de 300 mil uniformados entre Ejército, Armada, Fuerza Aeroespacial y Policía fueron desplegados en municipios, zonas rurales, puestos de votación, carreteras y puntos estratégicos del país para custodiar el proceso electoral y prevenir alteraciones del orden público.
Las autoridades informaron que el dispositivo contempla vigilancia permanente en los centros electorales, acompañamiento al transporte del material electoral y monitoreo especial en regiones consideradas de riesgo por presencia de grupos armados ilegales o antecedentes de violencia política.
El ministro de Defensa aseguró que la prioridad es brindar garantías tanto a los votantes como a las campañas políticas, evitando cualquier intento de intimidación, fraude o perturbación que pueda afectar el normal desarrollo de la jornada democrática.
De igual manera, la Policía Nacional anunció controles en las principales vías del país, restricciones al porte de armas y refuerzo de inteligencia para anticipar posibles amenazas contra la seguridad electoral.
La Registraduría Nacional y las autoridades militares mantienen un puesto de mando unificado desde donde se hará seguimiento en tiempo real a la situación de orden público en los 32 departamentos del país.
En departamentos como Cauca, Nariño, Norte de Santander, Chocó y algunas zonas del Caribe colombiano, el despliegue de tropas fue reforzado debido a alertas tempranas emitidas por organismos de control y observación electoral.
El Gobierno hizo un llamado a la ciudadanía para participar masivamente en las elecciones y reportar cualquier irregularidad que pueda poner en riesgo la transparencia del proceso.
La jornada electoral iniciará a las 8:00 de la mañana y finalizará a las 4:00 de la tarde, en medio de una expectativa nacional marcada por la polarización política y la importancia de definir el rumbo del país para los próximos cuatro años.







