El nuevo mapa de poder en el Congreso comenzó a dibujarse antes de la posesión presidencial. En la elección de la Mesa Directiva del Senado, el senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido presidente de la corporación con 56 votos, imponiéndose sobre Alfredo Deluque, del Partido de La U, quien obtuvo 45 respaldos.
El resultado representa un revés político para el presidente electo Abelardo de la Espriella, quien respaldaba la aspiración de Deluque como parte de los acuerdos para la conformación de mayorías en el Legislativo.
La votación estuvo marcada por una sorpresiva convergencia de fuerzas políticas. Sectores del Centro Democrático y del Pacto Histórico, tradicionalmente enfrentados en el escenario político nacional, coincidieron en respaldar la candidatura de Henríquez, permitiéndole alcanzar una mayoría suficiente para quedarse con la Presidencia del Senado.
La elección deja en evidencia que las alianzas parlamentarias pueden distanciarse de los alineamientos del Ejecutivo y anticipa un Congreso donde las mayorías se construirán mediante acuerdos coyunturales más que por afinidades ideológicas.
Con este resultado, el Senado envía un primer mensaje de independencia frente al gobierno que asumirá el próximo 7 de agosto. La elección de Honorio Henríquez fortalece la posición del Centro Democrático en la dirección del Congreso y abre un nuevo capítulo en la relación entre el Legislativo y el presidente electo Abelardo de la Espriella.






