La Alcaldía de Cali y EMCALI presentaran ante el Concejo Distrital un proyecto para adquirir la Central Hidroeléctrica Salvajina mediante un intercambio accionario. La operación, que no contempla recursos adicionales del Distrito, podría concretarse en el primer semestre de 2027.

Cali y el Valle del Cauca buscan recuperar protagonismo en la generación de energía eléctrica. La Alcaldía de Santiago de Cali y las Empresas Municipales de Cali (EMCALI) radicaron ante el Concejo Distrital un proyecto que permitiría a la empresa pública ingresar al negocio de generación mediante la adquisición de la Central Hidroeléctrica Salvajina, un activo estratégico ubicado en el Cauca.

La iniciativa, impulsada por el alcalde Alejandro Eder, como presidente de la Junta Directiva de EMCALI, y el gerente general, Roger Mina, busca fortalecer las finanzas de la empresa y reducir su dependencia de los precios fluctuantes de la bolsa de energía.

El objetivo: más autonomía y estabilidad energética

La adquisición de Salvajina le permitiría a EMCALI contar con generación propia de electricidad, diversificar sus fuentes de ingresos y reducir su exposición a las variaciones del mercado energético. Según la administración distrital, esto podría contribuir a una mayor estabilidad tarifaria para los usuarios.

La central también tiene importancia estratégica por su ubicación en la cuenca del río Cauca y sus funciones complementarias: regulación de caudales, control de inundaciones y aporte a la gestión del recurso hídrico regional.

Salvajina, que en el pasado estuvo vinculada a la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), representa un activo de interés para la región por su capacidad de generación y su papel en el manejo del agua.

El negocio se haría con acciones, no con recursos adicionales del Distrito

La propuesta ante el  Concejo solicita autorización para enajenar la participación accionaria que EMCALI posee en Celsia Colombia y utilizarla como contraprestación para adquirir Salvajina. De esta manera, la operación no requeriría aportes adicionales de recursos por parte del Distrito.

Sin embargo, el negocio todavía debe superar varias etapas. Se requieren valoraciones técnicas y financieras, negociaciones, revisión jurídica y las autorizaciones correspondientes. Además, el proceso deberá ajustarse a lo establecido en la Ley 226 de 1995, que regula la enajenación de la propiedad accionaria estatal e incluye una oferta preferente para destinatarios de condiciones especiales, como trabajadores, pensionados y organizaciones solidarias.

EMCALI anunció que pondrá a disposición de las instancias correspondientes la información necesaria para evaluar la viabilidad de la operación.

La decisión está en manos del Concejo

Si el Concejo Distrital concede la autorización solicitada, EMCALI podrá avanzar en el proceso de enajenación y en las negociaciones para adquirir la central. La administración proyecta que, una vez cumplidos los requisitos legales y financieros, el cierre de la operación se produzca durante el primer semestre de 2027.

La apuesta va más allá de una transacción empresarial: busca que EMCALI tenga una participación directa en la generación de energía y que Cali recupere capacidad de decisión en un sector estratégico para la economía regional.

Por ahora, la iniciativa está en etapa de evaluación. Su alcance definitivo dependerá de las condiciones económicas del intercambio, las valoraciones del activo y el cumplimiento de los procedimientos legales.

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