En la política colombiana ya no basta con buscar expertos: ahora también aparecen «estadísticos» que terminan siendo tan misteriosos como las cifras que supuestamente respaldan. El más reciente capítulo lo protagoniza Carlos Oñoro, reconocido por su trayectoria en la promoción del rock, pero convertido, de un momento a otro, en la inesperada «voz técnica» de la teoría del supuesto fraude electoral.
El presidente Gustavo Petro lo presentó como un respaldo estadístico a las denuncias sobre las elecciones presidenciales. Sin embargo, la historia dio un giro digno de un solo de guitarra cuando el propio Oñoro aseguró que no sabe quién elaboró los cálculos estadísticos que se utilizaron para sustentar esas afirmaciones.
En otras palabras, el protagonista terminó confesando que la partitura no era suya. Lo subieron al escenario como director de la orquesta, pero ahora dice que nunca escribió la música.
El episodio deja más preguntas que respuestas. Si quien fue presentado como soporte técnico desconoce el origen de los cálculos, la narrativa oficial queda tocando una melodía desafinada. Porque una cosa es interpretar rock y otra muy distinta interpretar estadísticas.
Mientras tanto, las redes sociales ya bautizaron el episodio como otro de los «falsos positivos» políticos: mucho ruido, amplificadores al máximo, luces sobre el escenario… pero, cuando llegó la hora de mostrar las cuentas, nadie apareció con la calculadora.
Al final, la gran incógnita sigue siendo la misma: si el supuesto experto no sabe quién hizo los números, entonces… ¿quién compuso realmente esa canción del fraude?






