Las altas temperaturas y las condiciones climáticas asociadas al Fenómeno de El Niño comienzan a pasar factura al abastecimiento de agua potable en diferentes municipios del país, donde las autoridades han tenido que implementar medidas de racionamiento para enfrentar la disminución de los recursos hídricos.
Mientras en varias regiones los ciudadanos empiezan a padecer cortes y restricciones en el servicio, Cali mantiene por ahora el suministro de agua potable con normalidad y no contempla racionamiento.
De acuerdo con la información suministrada, pese a las elevadas temperaturas y a los desafíos que persisten en algunos sectores de la red de acueducto y alcantarillado como consecuencia del sismo del pasado 10 de agosto, el sistema de EMCALI continúa operando de manera estable.
La infraestructura y el sistema interconectado de la empresa permiten mantener la producción y distribución de agua potable, además de responder ante posibles variaciones en las fuentes de abastecimiento.
El panorama, sin embargo, obliga a mantener las alarmas encendidas. El aumento de las temperaturas incrementa el consumo de agua y, al mismo tiempo, puede reducir la disponibilidad del recurso en algunas fuentes.
Por ahora, Cali no tiene racionamiento, pero las autoridades recomiendan hacer un uso responsable del agua para evitar que el impacto de las condiciones climáticas termine golpeando el servicio.
Mientras algunos municipios ya tienen el grifo bajo vigilancia, en Cali la apuesta es clara: que el agua siga corriendo y que la ciudad no tenga que aprender, a la fuerza, a bañarse por turnos.






