Cali transforma uno de sus sectores más emblemáticos en un museo a cielo abierto con esculturas, murales y homenajes a las grandes leyendas de la música que le han dado identidad a la capital vallecaucana.
El tradicional barrio Obrero, cuna de historias, encuentros y pasión por la salsa, estrena un recorrido artístico que rinde tributo al legado musical de Cali. La iniciativa reúne 12 esculturas de figuras representativas de la salsa y 51 murales que superan los 3.250 metros cuadrados de arte urbano, además de la renovación de 80 fachadas que llenan de color las calles del sector.
Entre los artistas homenajeados figuran grandes referentes como Celia Cruz, Roberto Roena, Alexis Lozano, Nino Caicedo, Wilson Manyoma, Umberto Valverde, Jairo Varela, Joe Arroyo, Willie Rosario, Bobby Cruz, Tito Cortés, Daniel Santos y Willy García, cuyas trayectorias forman parte de la memoria musical de varias generaciones.
Más allá del impacto visual, el proyecto busca recuperar el espacio público, fortalecer la identidad cultural y promover el turismo. La apuesta es convertir al barrio Obrero en una parada obligatoria para caleños y visitantes que quieran conocer de cerca las raíces de una ciudad que ha hecho de la salsa una de sus principales cartas de presentación ante Colombia y el mundo.
Con esta transformación, el barrio Obrero demuestra que la salsa no solo se escucha y se baila: también se pinta, se esculpe y se convierte en patrimonio vivo de Cali. Sus calles cuentan ahora, a través del arte, las historias de quienes ayudaron a construir la identidad salsera de la ciudad.




