La comunicadora social y exdiputada del Valle del Cauca, Juana Eloísa Cataño Muñoz, asumió la Secretaría de Participación Ciudadana de la administración de Alejandro Eder. El cargo no es menor: le corresponde convertirse en el puente entre el Palacio Municipal y la gente de los barrios, dialogar con los líderes de las Juntas de Acción Comunal, las Juntas Administradoras Locales y hacer que el gobierno no solo hable, sino que también escuche. Porque una cosa es publicar boletines y otra muy distinta lograr que la comunidad sienta que alguien le responde.
Y es precisamente ahí donde está el verdadero desafío. Uno de los males crónicos de muchos mandatarios locales es que gobiernan convencidos de que comunicar es subir una foto a las redes sociales o hacer una rueda de prensa. Si un gobierno no comunica bien, termina perdiendo el año, aunque haga obras. Juana Eloísa tiene el «papayazo» perfecto para demostrar que una comunicadora puede hacer mucho más que redactar discursos: le toca ensuciarse los zapatos recorriendo comunas y corregimientos, escuchar más de lo que habla y demostrar que la mejor oficina de un secretario de Participación no está detrás de un escritorio con aire acondicionado, sino en el territorio, donde la gente no pide likes, sino respuestas.






