Con el cierre de servicios en clínicas y hospitales de la red de salud del departamento, las autoridades de salud advierten el riesgo que esto representa para la atención de los vallecaucanos ante la crisis financiera de las instituciones.
“Hay un desfinanciamiento absoluto que afecta, en principio, los servicios más altamente costosos, como maternidad, urgencias y pediatría. Estos requieren atención continua las 24 horas, con un equipo especializado que incluye médicos generales, anestesiólogos, ginecólogos, pediatras y auxiliares. La situación es muy grave y va a seguir pasando; ya tenemos personas sin atención, personas que están hace más de seis meses esperando una cita médica, más de dos años esperando una cirugía y no vemos el resultado desde el punto de vista económico fácil”, expresó María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle.
El cierre de servicios esenciales para la atención de mujeres gestantes y recién nacidos en Cali, es un ejemplo de la delicada situación. “Ya lo habíamos anunciado y está ocurriendo. En Cali, se cierra otro servicio en la Clínica Farallones”, detalló la funcionaria al precisar que la capacidad de respuesta se afecta para atender las crecientes necesidades de la población.