El Concejo escogió a Jesús Mauricio Castañeda González con 15 votos, pero la elección quedó atrapada en un enjambre jurídico y político que amenaza con sacudir más de una curul.
Se bajó el telón del sainete en el Concejo de Cali, pero nadie se atreve a apagar las luces: hubo elección de contralor, sí, pero el final sigue pendiente. El pasado viernes, 15 concejales decidieron continuar con el proceso y elegir a Jesús Mauricio Castañeda González, pese a las dudas jurídicas que rodeaban la sesión.
La función tuvo de todo: discusiones, advertencias y un discurso de la Dirección Jurídica tan extenso que parecía durar más que una semana sin carne. Para completar, la lectura fue tan enredada que dejó la impresión de que ni el propio lector terminaba de descifrar el libreto. Mientras unos pedían prudencia, otros decidieron que el espectáculo debía continuar. ¡Y continuó!
Pero el problema no desapareció con la votación. Sobre la elección persisten interrogantes por la existencia de dos ternas, una advertencia de la Procuraduría sin nuevo pronunciamiento conocido y una investigación penal de la Fiscalía. Además, más de diez abogados estarían dispuestos a demandar o denunciar lo ocurrido durante la sesión.
Que Jesús Mauricio Castañeda González tenga cualidades, condiciones y virtudes es una cosa; que el procedimiento de su elección esté jurídicamente blindado es otra muy distinta. En política, como en el teatro, el protagonista puede tener talento, pero si el libreto está mal escrito, la obra termina en los tribunales.
Ahora el Concejo tendrá que responder por sus decisiones y serán las autoridades competentes las que determinen si el procedimiento se ajustó a la ley. Porque 15 votos pueden elegir un contralor, pero no necesariamente sepultar las dudas jurídicas.
Y aquí viene lo más sabroso: este no es un enjambre sísmico, sino político, pero si la controversia se mueve demasiado, más de una curul podría empezar a temblar.
En Cali eligieron contralor; lo que todavía no se sabe es quién terminará pagando la entrada a la función judicial.




