El presidente Abelardo De La Espriella lanzó una dura advertencia contra quienes pretendan apropiarse de los recursos públicos: “Se les acaba su Disney World”. El mandatario anunció una ofensiva contra la corrupción que incluirá controles, auditorías y seguimiento a la inversión estatal.
La advertencia no distingue cargos ni cercanías políticas: alcaldes, gobernadores, funcionarios, contratistas y hasta personas de su círculo más cercano estarán bajo vigilancia cuando se trate de manejar dineros públicos.
“Cuando se roban un hospital, hay un colombiano esperando atención. Cuando se roban la alimentación escolar, hay un niño sin comida”, afirmó el presidente, al insistir en que cada peso perdido por la corrupción afecta directamente a los ciudadanos.
De La Espriella aseguró que verificará personalmente las obras financiadas por su Gobierno y sentenció: “Quien quiera robársela tendrá al Estado de frente”. También advirtió que quien toque los recursos públicos durante la era del Tigre terminará preso.
Ahora el reto es convertir las amenazas en resultados: investigaciones efectivas, sanciones y recursos recuperados. Porque en Colombia, más de un corrupto ha escuchado discursos contundentes, pero pocos han visto cómo la justicia les da alcance. La pregunta es si esta vez se acabará la fiesta o si Disney cambiará de administración, pero seguirá abierto.




