El excapo del narcotráfico Carlos Lehder, uno de los fundadores del extinto Cartel de Medellín, rindió declaración ante la Fiscalía General de la Nación dentro de las investigaciones que buscan esclarecer nuevos aspectos relacionados con el magnicidio del dirigente liberal Luis Carlos Galán Sarmiento, asesinado el 18 de agosto de 1989 durante un acto de campaña en Soacha.
De acuerdo con información conocida por las autoridades, los investigadores consideran que Lehder podría aportar datos relevantes sobre eventuales reuniones, decisiones o planes que se habrían discutido dentro de las estructuras del narcotráfico antes de que fuera extraditado a Estados Unidos en 1987.
La diligencia judicial hace parte de los esfuerzos que adelanta la Fiscalía para reconstruir los hechos que rodearon uno de los crímenes políticos más impactantes de la historia reciente de Colombia, un caso que, más de tres décadas después, continúa generando interrogantes sobre la participación de diferentes actores criminales y políticos.
Fuentes cercanas al proceso señalaron que la declaración del exnarcotraficante estaría enfocada en determinar si tuvo conocimiento previo de estrategias o decisiones relacionadas con la persecución contra líderes políticos que promovían la extradición y enfrentaban abiertamente a los carteles de la droga.
Luis Carlos Galán se convirtió en uno de los principales objetivos de las mafias debido a su férrea defensa de la institucionalidad, la lucha contra la corrupción y su respaldo a la extradición de narcotraficantes hacia Estados Unidos. Su asesinato marcó un antes y un después en la historia política colombiana y simbolizó el poder que las organizaciones criminales habían alcanzado sobre distintos sectores del país.
Aunque hasta el momento las autoridades no han revelado detalles del contenido de la declaración de Lehder, la Fiscalía espera establecer si existen elementos nuevos que permitan profundizar en las responsabilidades detrás del magnicidio y contribuir al esclarecimiento total de los hechos.
La comparecencia del exjefe narcotraficante se suma a otras actuaciones judiciales orientadas a completar el rompecabezas de uno de los episodios más oscuros de la violencia política en Colombia, cuyo impacto sigue presente en la memoria colectiva del país.






