El Gobierno de Abelardo de la Espriella reportó un nuevo golpe al narcotráfico con más de tres toneladas de cocaína incautadas en dos operaciones, como parte de la ofensiva de seguridad desplegada desde el inicio de la administración.
Desde el 7 de agosto de 2026, las autoridades aseguran haber incautado 75.613 kilogramos de estupefacientes, es decir, más de 75 toneladas en diferentes operaciones realizadas en el territorio nacional.
El balance oficial también registra 17.692 capturas relacionadas con operaciones contra estructuras criminales, mientras que en la lucha contra los cultivos ilícitos se reporta la erradicación de 1.590,4 hectáreas de coca.
A esto se suma el decomiso de 1.821 armas de fuego, retiradas de las calles durante las operaciones de la Fuerza Pública.
Las cifras se convierten en una de las principales cartas del Gobierno para mostrar resultados durante sus primeras semanas, en una estrategia que tiene como bandera la mano dura contra el narcotráfico y las organizaciones criminales.
La pregunta ahora es si estas cifras se traducirán también en menos cocaína circulando, menos estructuras criminales operando y mayor seguridad en las calles. Porque en la guerra contra el narcotráfico, las toneladas incautadas impresionan, pero el verdadero resultado se mide cuando los colombianos sienten que el crimen pierde terreno.
Dos contundentes golpes a las estructuras del narcotráfico fueron por el Presidente Abelardo De La Espriella, tras operaciones de la Fuerza Pública que permitieron incautar 650 kilos de cocaína en La Tebaida, Quindío, y 2.510 kilos de marihuana en Isnos, Huila.
En la primera operación, realizada en La Tebaida con participación del Ejército Nacional y la Policía Nacional, a través de la Dirección de Tránsito y Transporte (DITRA), fueron incautados 650 kilos de cocaína que eran transportados ocultos en una caleta dentro de un vehículo tipo cisterna. Durante el procedimiento fue capturado un presunto integrante de una estructura narcoterrorista.
El cargamento, según informó el Presidente De La Espriella a través de su cuenta de X, estaba compuesto por 650 paquetes, tenía un valor aproximado de $2.275 millones y pretendía ser movilizado por la ruta Palmira–Tocancipá.
“Con esta operación evitamos que más de 1,6 millones de dosis llegaran a las calles”, señaló el Jefe de Estado, quien destacó que la estrategia contra el narcotráfico contempla afectar no solo los cargamentos, sino también toda la estructura que permite su movilización y financiación.
“Vamos por la droga, los vehículos, las redes de transporte, sus finanzas y los cabecillas que están detrás de estos cargamentos”, afirmó.
El Mandatario agregó: “La orden a nuestra Fuerza Pública es clara: no darles un minuto de tranquilidad. Cada kilo de cocaína que incautamos es dinero que le quitamos al crimen y capacidad criminal que destruimos”.
El segundo golpe se produjo en Isnos, Huila, donde la Fuerza Pública incautó 2.510 kilos de marihuana que, de acuerdo con la información entregada por el Presidente, pertenecían al grupo narcoterrorista “Isaías Pardo”.
La droga era transportada en un camión, que también fue inmovilizado durante la operación.
Al referirse a este resultado, el Presidente De La Espriella aseguró que las más de dos y media toneladas de marihuana fueron “sacadas de circulación” y representan recursos que dejan de alimentar las finanzas de las estructuras criminales.
“Seguimos golpeando el narcotráfico en sus rutas, cargamentos y finanzas. No vamos a darles tregua”, sostuvo el Jefe de Estado.
Con estas dos operaciones, la Fuerza Pública logró sacar de circulación más de 3,1 toneladas de sustancias ilícitas, afectando las rutas de transporte y las finanzas de las estructuras dedicadas al narcotráfico.




