la fiscalía general de la nación impuso medidas cautelares sobre 42 bienes avaluados preliminarmente en más de $44.900 millones, relacionados con el patrimonio del clan herrera, vinculado al extinto cartel de Cali. la operación revive una pregunta de alto impacto social: ¿podrán los bienes recuperados del narcotráfico convertirse en recursos para reparar los daños del terremoto que sacudió a Cali el pasado 10 de agosto?
el caso tiene un ingrediente particular. Ramiro Herrera Buitrago, exintegrante de esa organización narcotraficante, manifestó su intención de colaborar con la identificación de cerca de 1.000 propiedades en Colombia y otros países, entre ellas fincas, casas, apartamentos, locales comerciales y sociedades.
según la información conocida, Herrera Buitrago envió una carta al presidente Abelardo de la Espriella en la que expresó su voluntad de contribuir a la reconstrucción del país, apoyar a las víctimas del terremoto y fortalecer las instituciones. también manifestó su interés en poner fin a la violencia asociada a las disputas por los bienes atribuidos al clan.
las propiedades reportadas estarían ubicadas en Colombia, estados unidos, panamá, venezuela y ecuador. sin embargo, el inventario entregado no significa que todos esos activos hayan sido identificados, incautados o recuperados por el estado.
por ahora, la fiscalía avanza con las medidas cautelares sobre los 42 bienes, mientras el eventual uso social de los activos dependerá de los procedimientos legales correspondientes y de las decisiones de las autoridades competentes.
la gran pregunta es si la riqueza acumulada alrededor del narcotráfico terminará ayudando a quienes hoy necesitan reconstruir sus viviendas y recuperar sus vidas. porque, si esos bienes llegan a convertirse legalmente en patrimonio público, la reparación podría empezar donde más se necesita: en las familias damnificadas




